¿Comprar una vivienda para dedicarla al alquiler vacacional es una buena opción?

Muchas personas se plantean la opción de comprar una vivienda para alquiler vacacional. Veamos los pros y los contras de esta operación.

Por fin, tras diez años de severísima crisis, parece que el país empieza a levantar cabeza. Uno de los indicadores para poder afirmarlo es el precio de los inmuebles, que en 2017 subió de media un 4,5% en todo el territorio español (porcentaje que superará previsiblemente el 4,7% en 2018). Ojalá aprendamos de errores pasados y no se nos vaya de las manos esta vez…

comprar una vivienda para alquiler vacacional

Esta revalorización es muy superior si le añadimos el rendimiento de arriendo. Las viviendas alquiladas rindieron el año pasado nada menos que un 9,8% bruto anual; más que cualquier producto financiero o bursátil que podamos encontrar hoy en día. Así, la mejora general de la situación económica y el auge de la demanda de alquiler hacen de la compra de vivienda para alquilar una jugosa inversión.

Un buen número de estas compras van orientadas al alquiler de corta duración o vacacional, así lo reconoce un 20% de los nuevos compradores. Los rendimientos en este sector son todavía mayores que en el caso del alquiler de larga duración. Las cifras de rentabilidad combinada alcanzan y superan con frecuencia el 20%.

Es cierto que habría que examinar región por región y ciudad por ciudad para afinar esta apreciación. En general, los centros de las grandes ciudades y las zonas de costa son los lugares donde encontramos un mayor incremento del valor de la vivienda (nueva y usada) y del rendimiento de arriendo. En Canarias es en torno a Las Palmas donde se registra una mayor rentabilidad.

Comprar una vivienda para alquiler vacacional: no todo son ventajas!

Así, los pros que indican que comprar una vivienda para alquiler vacacional son de peso: el mercado inmobiliario está en alza, así como los alquileres, y muy especialmente el alquiler vacacional. Si tiene usted el capital, sería una buena inversión asegurada. Pero todo tiene sus contras, o mejor dicho inconvenientes, que vamos a recordar a continuación:

comprar una vivienda para alquiler vacacional 2

  • A los gastos normales de toda propiedad inmobiliaria se añaden, en el caso del alquiler vacacional, los gastos de promoción, gestión y mantenimiento, que debe ser publicitado, atendido y cuidado con el mayor de los esmeros.
  • Dedicarse al alquiler vacacional requiere más trabajo, tiempo y esfuerzo que otras inversiones; ha de verlo más como un pequeño negocio que va más allá de hacer una compra y esperar a que gane valor.
  • Por supuesto, hay que cumplir con unos requisitos legales para poder dar un uso turístico a la vivienda que acabamos de adquirir, lo que suele requerir una pequeña inversión previa.

La solución habitual a la que recurren los propietarios de vivienda turística para superar esos inconvenientes es confiar la gestión de su alquiler turístico a una empresa especializada que se ocupa de forma integral de todas las tareas asociadas, desde la publicidad y la gestión de clientes al mantenimiento y la limpieza. Otros propietarios prefieren, sin embargo, ocuparse ellos mismos de todas estas tareas, haciendo del alquiler vacacional de su propiedad su ocupación principal.

 

 

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