¿De cuánto debe ser la Fianza de mi Vivienda Vacacional?

¿Qué fianza se debe fijar en un alquiler vacacional? ¿Hay alguna diferencia con el alquiler convencional? ¿Existen máximos y mínimos para la fianza de mi vivienda vacacional?

Es una de las preguntas más frecuentes que les surgen a los propietarios de viviendas turísticas: ¿qué fianza le pongo a mi alquiler turístico? Hoy tratamos ese asunto, profundizamos en qué es y para qué sirve una fianza y cómo plantearla a nuestros inquilinos para que no les plantee suspicacias.

¿Sabemos bien lo que es una fianza? Con la ley en la mano (el artículo 36 de la famosa LAU), la fianza es una cantidad que da el inquilino en garantía del cumplimiento de una obligación; en este caso, el pago de la renta y la devolución de la vivienda en el mismo estado que se encontró. O sea, que la fianza no es un adelanto, ni una señal.

ianza de mi vivienda vacacional

Usted, como propietario, teóricamente debe ingresar la fianza en metálico en el Instituto Canario de la Vivienda en el caso del alquiler de larga temporada y devolverla al inquilino al final de su estancia, siempre y cuando todo esté “en orden”, es decir, que el piso no haya sufrido daños y usted haya recibido el pago estipulado por el alquiler vacacional en cuestión (y por los gastos corrientes, si así quedó acordado).

¿Cuál ha de ser su objetivo a la hora de fijar una fianza? La fianza sirve para cubrir posibles gastos (reparaciones o impagos) que le surjan al propietario a consecuencia, esto es importante, de la estancia de los inquilinos. Otros daños, como una rotura circunstancial de una tubería, no pueden cubrirse con la fianza. El atasco de una tubería, por otra parte, sería uno de esos temas peliagudos en los que la responsabilidad no está clara…

El importe de la fianza de mi vivienda vacacional :Entre el un tercio y dos tercios del precio total

Pero vamos al grano con las cantidades. Hay quien dice que un 25% del precio total de la estancia es lo adecuado, o al menos lo más habitual. Para muchos propietarios es una cantidad demasiado baja no sólo para cubrir un impago, sino sobre todo si debe acometerse alguna reparación, ya que a día de hoy casi cualquier pequeño arreglo implica una inversión respetable.

Según otros, al ser un arrendamiento de vivienda no permanente, debería ser de dos mensualidades o su parte proporcional; si su cliente quiere alquilar su vivienda vacacional durante diez días, pues veinte días. Eso implicaría pagar el doble de fianza que de estancia, y pocos clientes estarán dispuestos a ello… Así, debemos buscar una solución intermedia entre ese 25% y ese 200%, que podría oscilar entre los dos y los tres tercios del precio total de la estancia.

fianza de mi vivienda vacacional 2

Hay que comprender que a los inquilinos no les gusta pagar de golpe una cantidad que, aunque luego recuperarán, seguramente tuviesen pensado gastarse en sus vacaciones. Por eso, hay que hacerles ver amablemente que el hecho de fijar y pedir la fianza de mi vivienda vacacional es una necesidad y no una falta de confianza hacia ellos.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *